Wednesday, December 08, 2010

Cuando la manada crece


Recientemente mi manada tuvo cambios significativos con la incorporación de dos pequeños cachorros y una persona más, mi casa ha estado llena de perros y dinámicas nuevas, la manada se compone de una perra adulta, groovy de 10 años y toneladas de experiencia, rebel y browny, de 1 año de edad y energia desbordante, y los pequeños belem y charro de 3 meses y menos de 300 gramos.

Las presentaciones fueron por demás minucionas en primer lugar sólo groovy tuvo acceso a los pequeños con su gran experiencia y seguridad, de entrada puso distancia y manifestó su jerarquía, no hubo agresión pero sí una marcada actitud de líder, y cómo no 10 años de experiencia son para respetarse, una vez superado ese protocolo jerárquico, se acostó en el piso, ya que los cachorros son muy pero muy pequeños, los olió, se dejó oler y finalmente les dio la espalda y se fue.

Rebel y browny entraron por separado a saludar, browny no tuvo reparo en ponerse a jugar de inmediato con los cachorros, ella sólo llegó, olió y adoptó, para ella es muy importante ese lazo ya que más que sus amiguitos son ahora parte de la manada y ella como hembra pone mucho esfuerzo en que la relación con los cachorros sea óptima, quiere que la vean como mamá, la forma como lo hizo fue adoptarlos al instante, ahora los cuida y protege, se lo toma tan a pecho que ella duerme hecha bolita junto a ellos para calentarlos.

Rebel fue más diplomático, olió, saludó y gradualmente los invitó a jugar, en especial a charro, lo curioso es que charro prefiere jugar con browny y ahora rebel acompaña más a groovy.

Belem viajó fuera del pais por lo que charro pasó a formar parte de las filas de mi manada de forma definitiva, y las dinámicas han sido una locura, pero ¿Porqué pasa esto?

Recordemos que cada perro ve de forma diferente la vida, dependiendo de su estatus jerárquico, para groovy, la lider de la manada, todo estos cambios, la visita de belem y su dueña, charro y los demás le dio en primer lugar un reforzamiento a su jerarquía ya que por mucho es la lider absoluta de mi manada, por tamaño, edad y temperamento ella así se lo ha ganado, por lo que más que preocuparle se le ve orgullosa y a ratos hasta se fastidia de tanto chaparro suelto, como cualquier abuela.

Para browny y rebel la llegada de los dos cachorros resultó ser toda una experiencia, ahora son ellos quienes enseñan y guían, invitan a jugar a los pequeños, pero también ha salido el lado territorial y el marcaje aumentó, cosa que pensé ya se habia superado en casa, rebel ya tiene otro macho en la manada, que, aunque por tamaño y edad no es competencia, no deja de ser otro macho y el protocolo exige marcar territorio, la buena nueva es que se porta mucho más obediente que de costumbre, tanta competencia significa que los recursos se ganan más dificilmente y pues ahora sí ¡hay que poner más atención!

Pero los cambios de fondo resultaron con la llegada de una persona más a casa, groovy no está acostumbrada a vivir con ninguna otra persona que no sea yo, por lo que resultó en una ceremonia de una semana de reforzamiento de jerarquías, orinando en lugares que nunca lo había hecho y robando comida e incluso exigiendo comida a la nueva inquilina, al punto que groovy exige tributo a la visita, cosa nunca vista.

Una vez que la visita y la cachorra se fueron ahora quedamos 5, su servidor, groovy, browny, rebel y charro, y las dinámicas siguen cambiando, ahora se hacen grupos de 2 donde cada pareja interactua a ratos, rebel y browny siguen de inseparables pero browny no dice no a jugar con charro, charro no juega con groovy, porque groovy no sabe jugar con algo tan pequeño, ahora rebel juega más con groovy, charro corretea a groovy con cara de admiración y ¡todos siguen a groovy!

Browny y rebel ahora requieren más control, pues por nada lastiman al chaparro de charro, este necesita estimulación y vigilancia pues está aprendiendo todo de esta manada y ser tan insistente, como buen cachorro, no siempre le es grato, ya lo han pisado, atropellado y ha salido volando cuando todos corren y juegan, pero como buenos perros todo se olvida rapidísimo y el juego y la enseñanza continua.

Para mi personalmente todos estos cambios implican más trabajo, a ratos los separo, dejo que dos o tres estén juntos, sobre todo para calmarlos y para mejor control, y estoy muy pendiente de cómo se van haciendo las interacciones, la idea es que todos tengan su momento estelar en la casa y no sientan competencia entre ellos.

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Por una vida mejor junto a nuestros perros